Serenidad Tectónica, eso es lo que sentí al reconocer las líneas puras de ese mueble que hizo mi abuelo y acomodaba lo imprescindible en la salita principal de la casa. Tardé en reconocer esa belleza de una forma consciente, ya estudiaba la carrera de arquitectura para aquel entonces. Aquel diseño funcional de líneas simples me sigue cautivando ahora y es seguro fuente de inspiración pasada y futura.